Mirella Gregori desapareció en el verano de 1983, unas semanas antes que Emanuela Orlandi. El caso de Orlandi se convirtió en uno de los casos sin resolver más notorios de la persecución penal italiana, eclipsando la desaparición de Gregori. Actualmente, el Parlamento italiano está investigando ambos casos, y recientemente se ha descubierto una nueva pista después de muchos años. Esta nueva evidencia podría potencialmente alterar todo lo que se sabe sobre el caso de Gregori. La investigación busca establecer si existe alguna conexión entre ambas desapariciones, que ocurrieron en Italia con una corta diferencia de tiempo. Se espera que esta pista proporcione nuevos detalles y posiblemente conduzca a la resolución de este antiguo misterio. La atención se centra ahora en analizar la relevancia de este hallazgo para esclarecer el destino de Mirella Gregori.