La policía fronteriza de Letonia ha descubierto un nuevo túnel cerca de la frontera con Bielorrusia, deteniendo a 28 migrantes que intentaban cruzar ilegalmente. Este es el segundo túnel hallado en pocas semanas, después de que 15 personas cruzaran la frontera de manera similar a principios de agosto. Letonia ha lanzado la "Operación Vilkatis" para contrarrestar lo que consideran una amenaza híbrida de migración instrumentalizada por Bielorrusia. Se están reforzando los controles fronterizos con más personal, drones y aviones para reducir los cruces ilegales. En lo que va de año, se han detenido a más de 10.000 migrantes en la frontera. Lituania ha llevado a Bielorrusia ante el Tribunal Internacional, acusándolo de facilitar el tráfico de migrantes con fines políticos, acusaciones que Bielorrusia niega, apuntando a la Unión Europea. Frontex también señala la implicación del gobierno bielorruso en la organización de estos flujos migratorios, concluyendo que la construcción de los túneles requiere apoyo estatal. Los primeros ministros de Letonia y Lituania se reunieron para discutir la crisis migratoria y coordinar esfuerzos.