La República Checa experimenta su segunda ola de calor del año, con temperaturas superando los 40°C y récords históricos batidos a finales de junio. El climatólogo Aleš Farda, del Instituto de Investigación del Cambio Global de la Academia de Ciencias de la República Checa, confirmó que estos fenómenos son una clara evidencia del cambio climático. Explicó que las altas temperaturas contribuyen al riesgo y la propagación de incendios forestales. Farda comentó a Novinky sobre la relación directa entre las olas de calor intensificadas y el calentamiento global. Estos eventos extremos se vuelven más frecuentes y severos como consecuencia del cambio climático acelerado. La situación subraya la urgencia de abordar el calentamiento global para mitigar futuros impactos.