Agencias de la ONU han lanzado un proyecto de un millón de dólares para contener un brote del gusano barrenador, una plaga que ataca al ganado y otros animales de sangre caliente. La detección de este parásito en Estados Unidos es la primera en más de cuarenta años, generando preocupación en el sector agrícola. El gusano barrenador se alimenta de la carne de los animales, pudiendo causarles la muerte. La iniciativa busca controlar la propagación de la infestación y proteger la salud animal y la economía local. Se implementarán medidas de vigilancia y control para erradicar el parásito. La colaboración internacional es crucial para abordar esta amenaza emergente para la ganadería estadounidense.