Los aficionados escoceses que visitan Boston con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 han comenzado a decorar las estatuas de la ciudad con conos de tráfico anaranjados. Esta inusual práctica ha sorprendido a los residentes de Boston, una ciudad rica en historia y monumentos emblemáticos. La tradición, descrita como peculiar y humorística, se originó entre los seguidores del equipo escocés. Los conos de tráfico se han convertido en un símbolo de apoyo y celebración para estos aficionados durante los eventos deportivos. Las autoridades locales aún no han comentado sobre esta peculiar forma de expresión. La BBC ha documentado este fenómeno, destacando la singularidad de la afición escocesa.
