La ciudad de Boston se despide de los fervientes seguidores de la selección escocesa, conocidos como el "Tartan Army", tras una semana de intensa presencia y celebración. Los aficionados escoceses, caracterizados por sus kilts, cánticos y espíritu optimista, dejaron una huella imborrable en la ciudad. Boston recibió con entusiasmo a los seguidores, creando un ambiente festivo y acogedor. Ahora, el "Tartan Army" se dirige a Miami, su próximo destino en la gira de la Copa del Mundo. Su paso por Boston será recordado por la alegría y el colorido que aportaron a la ciudad. La afición escocesa agradece el cálido recibimiento y se marcha dejando atrás memorias imborrables.