Miles de aficionados escoceses han llegado a Miami, Florida, en anticipación al partido de la Copa del Mundo contra Brasil. La presencia masiva de seguidores escoceses ha transformado la ciudad en un ambiente festivo previo al encuentro deportivo. Se espera que el partido atraiga a una gran cantidad de espectadores y genere un importante impacto económico para la región. Las autoridades locales han reforzado la seguridad para garantizar el orden durante las celebraciones y el evento deportivo. La afición escocesa es conocida por su pasión y entusiasmo, y se prevé que apoye fervientemente a su equipo durante el partido. Este encuentro representa un momento crucial para ambas selecciones en el contexto de la Copa del Mundo.