Una nueva serie policíaca ambientada en las Islas Exteriores Hébridas de Escocia ha sido criticada por su falta de originalidad, a pesar de contar con un entorno visualmente atractivo. La serie, aunque se beneficia de los paisajes escoceses, se describe como una producción mediocre y carente de calidad. Los críticos señalan que la trama es predecible y los personajes poco desarrollados, convirtiéndola en una producción genérica dentro del género policíaco. La belleza del lugar no logra compensar las deficiencias en la narrativa y la ejecución. En resumen, la serie no cumple con las expectativas a pesar de su prometedor escenario. Se considera una oportunidad desperdiciada para ofrecer una historia policíaca realmente cautivadora.