La selección escocesa de fútbol, dirigida por Steve Clarke, perdió 3-0 contra Brasil en un partido disputado en Miami. A pesar de esta derrota, Escocia aún mantiene la posibilidad de clasificarse para los dieciseisavos de final del Mundial. El resultado deja a Escocia dependiendo de otros resultados dentro del Grupo C. Un tercer puesto en el grupo podría ser suficiente para asegurar su paso a la siguiente fase del torneo. La clasificación no está garantizada y dependerá del desempeño de otros equipos. Los aficionados escoceses deberán esperar con incertidumbre los resultados restantes. El equipo buscará asegurar su lugar en la siguiente ronda a través de una combinación de su propio juego y los resultados de sus competidores.