Steve Clarke renunció a su cargo como director técnico de la selección escocesa de fútbol tras la eliminación del equipo en la fase de grupos de la Copa del Mundo. La decisión se produce después de que Escocia no lograra avanzar a la siguiente ronda del torneo. Clarke había estado al frente del equipo durante cuatro años, logrando la clasificación para la Eurocopa 2020 y el Mundial de Qatar 2022. Aunque se esperaba una renovación de contrato, la temprana eliminación del Mundial selló su destino. La Asociación Escocesa de Fútbol (SFA) ha agradecido a Clarke su dedicación y liderazgo durante su mandato. Se espera que la SFA inicie la búsqueda de un nuevo entrenador en las próximas semanas. Su salida marca el fin de un ciclo para el fútbol escocés.
