La selección de Escocia volvió a ganar un partido en un Mundial después de 28 años de ausencia, derrotando a Haití 1-0 en su debut en el Grupo C. El único gol del encuentro fue un autogol de Johny Placide, portero de Haití, tras una desviación de John McGinn en el minuto 28. Este resultado marca el regreso de Escocia a la competición mundialista después de una larga espera. El partido se caracterizó por la intensidad y la búsqueda del gol por parte de ambos equipos. Aunque Haití intentó reaccionar, la defensa escocesa se mantuvo sólida. La victoria otorga a Escocia tres puntos importantes en su camino hacia la clasificación en el Grupo C. El encuentro se disputó en un ambiente de gran expectación por el regreso de Escocia al torneo.
