La selección de Escocia logró su primera victoria en una Copa Mundial en 36 años al derrotar a Haití por 1-0. El único gol del partido fue obra de John McGinn al minuto 28, tras un disparo que sufrió dos desviaciones antes de entrar. El encuentro, disputado en el debut de ambos equipos en el torneo, fue caracterizado por la dificultad escocesa para ampliar su ventaja. Haití, a pesar de la derrota, mostró resistencia y planteó un desafío competitivo. Este resultado representa un impulso significativo para Escocia en su camino dentro del campeonato. El partido se desarrolló con intensidad y reflejó la importancia de la victoria para el equipo escocés, que busca avanzar a la siguiente fase.