Una intensa ola de calor afecta a varios países europeos, con temperaturas que superan los 41 grados Celsius en Francia. Ante esta situación, las autoridades francesas han emitido la alerta roja por calor en más de un tercio del país y han prohibido el consumo de alcohol en espacios públicos en 35 regiones, incluyendo París, para evitar desórdenes. Alemania también ha emitido advertencias debido a las altas temperaturas. La ola de calor ha provocado un aumento en el riesgo de incendios forestales en varias zonas. Se espera que las temperaturas extremas continúen durante los próximos días, generando preocupación por la salud pública y el medio ambiente. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y otros problemas relacionados con el clima.