Una intensa ola de calor proveniente del norte de África está afectando a varios países europeos. España y Portugal enfrentan temperaturas que podrían alcanzar los 45 grados Celsius, mientras que Francia superará los 40 y Alemania los 35. Las altas temperaturas nocturnas, sin descender de los 20 grados en muchas zonas, agravan la situación. El fenómeno climático extremo está generando preocupación en diversos sectores, incluyendo la agricultura, como se evidencia en la anticipación de cosechas en Eslovaquia. El turismo también se ve afectado, con visitantes buscando refugio del calor. Incluso monumentos históricos como el roble de Robin Hood en el bosque de Sherwood podrían estar sufriendo consecuencias graves, con expertos sugiriendo su posible muerte tras más de mil años de vida.