Una intensa ola de calor afectó a cerca de 200 millones de personas en Europa, con temperaturas superiores a los 35 grados Celsius. Francia ha sido uno de los países más afectados, registrando alrededor de 1,000 muertes relacionadas con el calor. La ola de calor se está desplazando ahora hacia Europa del Este, generando preocupación por posibles impactos similares. Las autoridades sanitarias instan a la población a tomar precauciones, especialmente a los ancianos y niños. Se han implementado medidas de emergencia en varios países para mitigar los efectos del calor extremo. El fenómeno subraya la creciente vulnerabilidad de Europa ante eventos climáticos extremos. Se espera que las altas temperaturas persistan en los próximos días.