Científicos advierten sobre la posible llegada de un fenómeno de El Niño particularmente intenso, el más fuerte en 140 años. Se prevén consecuencias severas a nivel global, incluyendo sequías prolongadas en algunas regiones y fuertes inundaciones en otras. Las temperaturas extremas y las olas de calor también se intensificarán, exacerbando los efectos del cambio climático. Este evento podría afectar la producción agrícola, la disponibilidad de agua y la salud pública en diversas partes del mundo. Los expertos instan a la preparación y a la implementación de medidas de mitigación para reducir los impactos negativos. Se espera que el fenómeno alcance su punto máximo a finales de este año.