Investigadores han desarrollado lentes de contacto blandas con la capacidad de autorepararse ante rayones menores, un problema común derivado del uso y la limpieza. Estas lentes innovadoras prometen una mayor durabilidad y reducir la necesidad de reemplazos frecuentes. El avance se centra en un nuevo material que permite que las pequeñas abrasiones se cierren solas, prolongando así la vida útil del producto. Esta tecnología podría significar un ahorro significativo para los usuarios y una menor generación de residuos. Los detalles específicos sobre el material y el proceso de autoreparación aún no se han publicado completamente, pero se espera que representen un gran avance en la industria de la salud visual. Se anticipa que esta innovación mejore la comodidad y la higiene del uso de lentes de contacto.