La ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) son esenciales para impulsar la competitividad económica y la resiliencia a nivel global. Su integración en las políticas públicas permite a los gobiernos adoptar enfoques innovadores y adaptativos. Estos mecanismos son cruciales para responder eficazmente a los desafíos globales y a las necesidades cambiantes del entorno. La CTI contribuye a la seguridad y sostenibilidad, fomentando un cambio transformador en la sociedad. Los gobiernos pueden experimentar con nuevos instrumentos de política basados en la CTI para lograr resultados más efectivos. Este enfoque se vuelve cada vez más importante en un mundo en constante evolución.