Una niña de 12 años ha estado fuera de la escuela durante cuatro meses después de que, presuntamente, un compañero le retirara la silla. La madre de la menor afirma que la hija ha sido diagnosticada con un trastorno neurológico funcional y trastorno de estrés postraumático (TEPT) como consecuencia del incidente. El suceso ocurrió en la escuela, pero no se han proporcionado detalles adicionales sobre la ubicación o las circunstancias específicas. La familia atribuye directamente la condición de la niña a la acción del compañero. Actualmente, la niña recibe tratamiento para abordar las secuelas físicas y emocionales. Las autoridades escolares no han emitido una declaración pública sobre el caso. Se desconoce si se tomaron medidas disciplinarias contra el estudiante involucrado.