Ante el aumento de secuestros de estudiantes, diversos actores en Nigeria solicitan una auditoría exhaustiva de los fondos destinados a la Iniciativa Escuelas Seguras. La demanda surge en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en los centros educativos del país. Además de la auditoría, se exige la instalación de un sistema de alarma de pánico en las escuelas para alertar rápidamente a las autoridades en caso de emergencia. Los solicitantes enfatizan la necesidad de rendición de cuentas en el uso de los recursos asignados a la seguridad escolar. La situación ha generado alarma entre padres, educadores y la sociedad civil. Se busca garantizar un entorno educativo más seguro para los estudiantes nigerianos. La falta de medidas efectivas ha intensificado la presión para una respuesta gubernamental contundente.