Un sátiro esculpido durante la época romana en Atenas ha sido presentado al público tras permanecer en los almacenes del Museo Arqueológico Nacional. La estatua presenta más de cien marcas de látigo, evidenciando un violento castigo infligido en el pasado. El hallazgo arroja luz sobre prácticas punitivas de la época y la historia oculta de la pieza. Los expertos del museo están investigando el significado de estas lesiones y el contexto histórico en el que fueron infligidas. La exhibición de la escultura busca mostrar tanto su valor artístico como su testimonio de un pasado turbulento. Se espera que el sátiro se convierta en una pieza central de la colección del museo, atrayendo la atención de historiadores y visitantes.
