El emblemático edificio de oficinas Sazka en Praga, antigua sede de la lotería nacional, está siendo objeto de una importante remodelación. La empresa KKCG, propiedad del multimillonario Karel Komárek, ha optado por la reutilización en lugar de la demolición. El proyecto se centra en la recuperación y el reciclaje de materiales de construcción existentes. El objetivo principal es reciclar al menos el 85% de todos los materiales del edificio. Esta iniciativa busca dar una nueva vida a la estructura, promoviendo la sostenibilidad y reduciendo el impacto ambiental. La remodelación transformará el edificio en nuevas oficinas, conservando su identidad icónica.
