El núcleo del pueblo de Saumos se ha transformado en el epicentro de la lucha contra el fuego. Los habitantes han convertido su localidad, históricamente afectada, en un puesto de mando improvisado para los servicios de emergencia. Desde este punto se coordinan las acciones contra los persistentes focos ígneos en la región del Bordelais. Las llamas han causado estragos severos, dejando devastado el pueblo de Le Porge. Asimismo, el campamento militar de Souge se encuentra actualmente bajo amenaza constante. Los bomberos trabajan incansablemente para evitar que el incendio se propague a nuevas zonas. Esta movilización comunitaria es crucial para combatir las sucesivas reapariciones del fuego en la zona.