Tras los mortíferos ataques de los rebeldes yemeníes respaldados por Irán contra el aeropuerto de Riyadh el fin de semana, el Príncipe Heredero Mohammed bin Salman se desplaza entre palacios fuertemente custodiados y equipados con búnkeres. Según reporta el WSJ, Arabia Saudita enfrenta limitaciones en sus interceptores para contrarrestar el creciente número de ataques con misiles Houthi. Esta situación plantea serias preocupaciones sobre la capacidad del reino para protegerse de futuras ofensivas. La falta de defensas efectivas aumenta la vulnerabilidad de instalaciones clave como el aeropuerto de Riyadh. El Príncipe Mohammed bin Salman está tomando precauciones extremas, operando desde ubicaciones fortificadas para garantizar su seguridad. La escalada de ataques subraya la tensión regional y la influencia de Irán en el conflicto yemení.