El reciente Pacto de Defensa Conjunta de La Meca, firmado entre Arabia Saudita, Turquía y Pakistán, marca un hito en la seguridad regional. Este acuerdo fortalece la posición de Riad como arquitecto central de la seguridad en Medio Oriente. Más allá de un simple acuerdo de seguridad, el pacto refleja la creciente ambición saudita de definir la arquitectura de seguridad regional. Arabia Saudita busca reducir su dependencia de las garantías de potencias externas y asumir un papel de liderazgo. La firma, realizada por el Príncipe Mohammed bin Salman, subraya un cambio hacia un sistema internacional más multipolar. Este movimiento posiciona a Arabia Saudita como un actor clave en la configuración del futuro orden de seguridad regional.