Arabia Saudita llevó a cabo una campaña de arrestos a gran escala durante la última semana, deteniendo a más de 15.000 personas por violaciones relacionadas con la residencia, el trabajo y las leyes fronterizas. Las detenciones se enfocaron en individuos que infringieron regulaciones de inmigración, laborales y de seguridad fronteriza. Las autoridades sauditas no han especificado las nacionalidades de los detenidos, pero la acción indica un endurecimiento de las políticas de control migratorio. Esta campaña se produce en un contexto de esfuerzos continuos para regularizar la fuerza laboral y garantizar el cumplimiento de las leyes del país. Las autoridades han reiterado su compromiso de aplicar estrictamente las regulaciones y de proteger los derechos de los trabajadores legales. Se espera que las deportaciones de los infractores sigan en los próximos días. La iniciativa busca, según fuentes oficiales, mantener la seguridad y el orden público.