Las obras del rascacielos saudí, que superará el kilómetro de altura, se han reanudado, marcando un nuevo hito en la ingeniería moderna. El proyecto, ubicado en el desierto, busca establecer un récord mundial como la estructura habitable más alta del planeta. Para su construcción, se están implementando tecnologías de última generación que garantizarán la funcionalidad del edificio. Con más de cien plantas, el rascacielos representa una ambiciosa apuesta arquitectónica por parte de Arabia Saudita. La reactivación de las obras confirma el compromiso con la finalización de este proyecto de gran envergadura. Se espera que el edificio, una vez completado, se convierta en un símbolo de innovación y desarrollo para el país.