Funcionarios de Arabia Saudita han acusado a los rebeldes Houthi de recibir apoyo de actores regionales, incluyendo a Irán. Estas acusaciones se producen en un contexto de continuos ataques contra Riad, la capital de Arabia Saudita. A pesar de las propuestas de diálogo, los Houthi han persistido con sus ofensivas. Arabia Saudita ha rechazado las negociaciones mientras continúen estos ataques. El gobierno saudí enfatiza que el apoyo iraní a los Houthi está exacerbando la inestabilidad en la región. La situación plantea serias preocupaciones sobre la seguridad y la búsqueda de una solución pacífica al conflicto en Yemen. La postura de Arabia Saudita deja poco margen para el diálogo mientras persista la violencia.