Imágenes satelitales han detectado la posible presencia de manchas de petróleo en el Golfo de Omán tras los bombardeos estadounidenses. Los rastros de hidrocarburos se localizaron cerca del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima de importancia estratégica global. En el centro de la atención se encuentran dos petroleros que se hundieron a raíz de los ataques. Las imágenes sugieren posibles derrames de petróleo derivados de los daños sufridos por las embarcaciones. Las autoridades están evaluando la magnitud de la contaminación y los posibles impactos ambientales. La situación plantea preocupaciones sobre la seguridad marítima y el riesgo de desastres ecológicos en la región del Golfo de Omán.