Los padres de Almog Sarusi, rehén israelí fallecido mientras estaba en cautiverio de Hamás, han dado la bienvenida a un hijo, llamado Lavi. El niño nació gracias a la gestación subrogada utilizando óvulos que estuvieron congelados durante un cuarto de siglo. La familia describe este nacimiento como un rayo de luz en medio de su dolor. La hermana de Almog, en un mensaje conmovedor, escribió: "Continuaremos tu camino". El nacimiento de Lavi representa la continuación del legado de Almog y un acto de esperanza para la familia Sarusi, que sufrió inmensamente por su pérdida. Este acontecimiento ha sido ampliamente cubierto por The Times of Israel, destacando el profundo impacto emocional de la situación.