Sarah Ferguson, Duquesa de York, podría ser beneficiaria de una considerable herencia tras la reciente muerte del empresario británico Paddy McNally. McNally, un hombre de negocios y piloto de carreras, mantuvo una relación con Ferguson en la década de 1980. Fuentes cercanas sugieren que la Duquesa aún figura como heredera en el testamento de McNally. La cantidad exacta de la herencia no ha sido revelada, pero se estima que podría alcanzar varios millones. Esta posible herencia añade un nuevo capítulo a la vida pública de Ferguson, quien ha enfrentado desafíos financieros en el pasado. Los detalles del testamento se están revisando actualmente por los abogados de la Duquesa. Se espera que más información se haga pública en las próximas semanas.