La reciente muerte del empresario de carreras Paddy McNally abre la posibilidad de una inyección económica significativa para Sarah Ferguson, la Duquesa de York. Expertos sugieren que McNally, su expareja, podría haberla incluido en su testamento. Esta herencia podría representar una solución a los problemas financieros que Ferguson ha enfrentado en los últimos años. Aunque no hay confirmación oficial, las especulaciones sobre una posible asignación patrimonial han cobrado fuerza. La cantidad exacta de la posible herencia aún es desconocida, pero se espera que sea sustancial. Este evento podría cambiar significativamente la situación económica de la Duquesa. La confirmación de la herencia se produciría con la lectura del testamento.