El juicio político contra la vicepresidenta filipina Sara Duterte ha sido pospuesto hasta el 10 de agosto debido a las fuertes lluvias. Las inclemencias meteorológicas interrumpieron el trabajo presencial y las clases, extendiéndose también al proceso judicial. El Senado filipino ha optado por el teletrabajo como medida preventiva ante la situación climática. Esta suspensión temporal del juicio busca garantizar la seguridad de todos los involucrados y el correcto desarrollo del proceso. La reprogramación del juicio se llevará a cabo en cuanto las condiciones meteorológicas mejoren. La decisión refleja la prioridad de las autoridades filipinas de adaptarse a las circunstancias imprevistas y mantener la continuidad de las operaciones gubernamentales.