La isla de Santorini enfrenta una creciente afluencia turística, especialmente en los pintorescos estrechos caminos del destino. Los visitantes se agolpan para capturar imágenes del famoso atardecer, generando largas filas y congestión. La popularidad del atardecer de Santorini ha provocado una situación de saturación en la zona. Videos recientes muestran la gran cantidad de personas esperando para obtener la foto perfecta. Las autoridades locales no han emitido declaraciones al respecto hasta el momento. Este fenómeno pone de manifiesto el impacto del turismo masivo en la infraestructura y la experiencia del visitante en la isla. La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del turismo en Santorini.
