Una casa histórica tipo “shotgun” de 1897, la última de su estilo en Santa Mónica, estuvo en peligro de demolición y se la trasladó en varias ocasiones. Gracias a los esfuerzos de la comunidad y de grupos de preservación, se evitó su desaparición. Tras múltiples reubicaciones, la vivienda encontró su ubicación definitiva en 2014. Posteriormente, fue restaurada y readaptada como un Centro de Recursos para la Preservación. Este edificio histórico ahora sirve como un espacio educativo, informando al público sobre la historia local y los principios de la preservación del patrimonio. La casa representa un triunfo para la conservación arquitectónica y el interés comunitario en la historia de la ciudad.