El vicepresidente del Consejo italiano, Matteo Salvini, ha defendido su respaldo al expresidente estadounidense Donald Trump, minimizando las controversias legales que enfrenta este último. Salvini rechazó arrepentirse de su apoyo, afirmando que sus remordimientos se reservan para la confesión religiosa. Sus declaraciones buscan disipar cualquier preocupación sobre un posible impacto negativo en las relaciones bilaterales entre Italia y Estados Unidos. El líder de la Liga enfatizó su identidad italiana y su rol institucional como vicepresidente del Consejo. La postura de Salvini se produce en un contexto de creciente atención mediática sobre los problemas legales de Trump y las implicaciones para sus aliados internacionales. El político italiano no profundizó en los detalles de los casos legales de Trump, centrándose en reafirmar su propia posición.
