Investigadores de Zúrich han desarrollado una prueba que detecta el cansancio extremo a través del análisis de la saliva. La prueba identifica marcadores biológicos de privación de sueño incluso con una única muestra. Este avance podría tener implicaciones significativas para la seguridad vial, permitiendo a las autoridades identificar conductores fatigados. Los resultados sugieren que la prueba es capaz de detectar niveles altos de cansancio que podrían afectar la capacidad de conducción. Actualmente, la evaluación de la fatiga se basa principalmente en la observación y el testimonio del conductor, métodos subjetivos. El nuevo test salival ofrece una alternativa objetiva y rápida para determinar el estado de alerta de una persona. Se espera que esta tecnología se utilice en el futuro en controles policiales, especialmente después de accidentes de tráfico.