Residentes de Dodowa y Shai (Se), junto con líderes tradicionales y defensores del medio ambiente, protestan por la destrucción de una parte del bosque de Dodowa. La tala se realiza para la construcción de un mercado temporal, lo que ha generado fuerte oposición. Los manifestantes exigen la suspensión inmediata de los trabajos de deforestación, argumentando la importancia cultural y ecológica del bosque. Consideran que el bosque de Dodowa es un lugar sagrado y esencial para la preservación del medio ambiente local. La comunidad teme que la destrucción del bosque tenga consecuencias negativas a largo plazo para el ecosistema y su patrimonio cultural. Las autoridades locales aún no han emitido una respuesta formal a las demandas de los manifestantes.