El grupo de resistencia ATESH informó sobre un ataque coordinado contra una instalación de defensa rusa. La operación consistió en el sabotaje de una subestación eléctrica clave para el funcionamiento de la planta. Este daño provocó el cierre de emergencia de las líneas de producción y prueba de sistemas de drones. Según los informes, la infraestructura afectada es fundamental para el suministro de tecnología aérea al ejército ruso. El impacto del sabotaje ha interrumpido temporalmente la capacidad operativa del centro de fabricación. Esta acción se enmarca en la estrategia de resistencia para debilitar la logística militar rusa. El grupo ATESH reivindica la autoría de la operación contra la infraestructura energética del complejo.