La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) del Reino Unido ha abierto una investigación contra la aerolínea de bajo coste Ryanair. La medida se produce tras la implementación de una nueva política que obliga a los padres a pagar una tarifa de 8 libras esterlinas (aproximadamente 100 coronas noruegas) por asiento para sentarse junto a sus hijos durante el vuelo. Esta práctica es particularmente relevante dado que Ryanair exige que los niños de entre dos y once años viajen acompañados de un adulto. La CMA investigará si esta política, única de Ryanair, infringe las leyes de protección al consumidor británicas. La aerolínea aún no ha emitido comentarios oficiales al respecto. La investigación se centrará en determinar si la imposición de este cargo es legal y justa para los pasajeros.