El jefe de la OTAN, Mark Rutte, se reunió con el expresidente Trump en su residencia de Mar-a-Lago para abordar las diferencias existentes, especialmente en relación con Irán. La visita se produce en anticipación a la cumbre anual de la OTAN que tendrá lugar el próximo mes. Rutte busca reducir la tensión generada por las críticas previas de Trump a la alianza y su postura sobre el programa nuclear iraní. Se espera que la cumbre aborde temas de seguridad colectiva y el papel de la OTAN en el escenario internacional. La reunión tuvo como objetivo allanar el camino para discusiones constructivas durante el evento. La estrategia de Rutte busca asegurar la unidad de la OTAN frente a los desafíos globales.
