Una serie de ataques nocturnos lanzados por Rusia contra Ucrania ha provocado una tragedia humana y cultural. El balance preliminar indica que al menos nueve personas han perdido la vida y otras 30 resultaron heridas. Entre los daños materiales más graves destaca el incendio del monasterio ortodoxo Ławra Peczerska. Este emblemático sitio religioso se encuentra reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las ofensivas rusas continuaron impactando diversas zonas del territorio ucraniano durante la madrugada. Las autoridades locales trabajan en la asistencia de los heridos y la evaluación de los daños. El ataque subraya la vulnerabilidad de los monumentos históricos frente al conflicto bélico.