Durante la noche, Rusia lanzó 70 misiles sobre Ucrania, resultando en al menos cinco muertes en Priluki y dos en cada una de las ciudades de Kyiv, Kremenchuk y Oleksandriia. Entre los 26 heridos se encontraban cinco niños, víctimas del colapso parcial de un edificio de cinco pisos causado por un misil. Los ataques han provocado una respuesta de las autoridades locales y equipos de rescate que trabajan para asistir a los afectados y evaluar la magnitud de los daños. La agresión impactó severamente la infraestructura civil, generando preocupación por la seguridad de los residentes. Se continúan buscando sobrevivientes entre los escombros en Priluki, mientras que en otras ciudades se brinda atención médica urgente a los heridos. Las autoridades ucranianas han condenado estos ataques y reiterado su llamado a la comunidad internacional para fortalecer su apoyo.