Rusia experimenta dificultades crecientes para reponer sus fuerzas armadas en el conflicto contra Ucrania. Según informes de CNN, las tasas de reclutamiento han sufrido una caída del 20%. Esta situación pone presión sobre el liderazgo ruso para mantener el flujo de tropas. Ante la escasez de voluntarios, el gobierno podría verse obligado a implementar medidas impopulares. Entre las opciones consideradas se encuentran la movilización forzada de ciudadanos. Asimismo, se baraja la posibilidad de imponer prohibiciones de salida del país. Estas medidas buscan asegurar la disponibilidad de personal militar para el frente de guerra.
