Rusia planea un aumento significativo en su presupuesto de defensa, alcanzando más de 200 mil millones de dólares para 2027, el más alto desde el inicio del conflicto. Se espera que el gasto total en defensa del país ascienda a 590 mil millones de dólares en los próximos tres años. Este incremento sustancial en la inversión militar ha provocado una revisión de las proyecciones del déficit presupuestario, ahora estimado en un 3,2%. El aumento refleja la creciente necesidad de modernizar las fuerzas armadas rusas y sostener las operaciones militares en curso. El gobierno ruso considera que este gasto es crucial para la seguridad nacional y la estabilidad regional. La revisión del déficit indica el impacto económico de las crecientes presiones financieras derivadas de los compromisos de defensa de Rusia. Este presupuesto consolida la posición de Rusia como uno de los principales inversores en defensa a nivel mundial.