Elwira Nabiullina, presidenta del Banco de Rusia y figura clave en la política económica del país, no ha realizado apariciones públicas en más de una semana. Su ausencia se ha notado en eventos importantes como el Foro Económico de San Petersburgo y en una reunión con Vladimir Putin para discutir la inflación y las tasas de interés. Las autoridades, incluyendo el Kremlin y el banco central, atribuyen su ausencia a motivos de enfermedad. Sin embargo, la falta de detalles oficiales ha desatado una ola de especulaciones en Moscú sobre las razones de su repentina desaparición. La situación genera incertidumbre en el contexto económico ruso, dada la importancia de Nabiullina en la formulación de políticas monetarias. Hasta el momento, no se ha ofrecido información adicional sobre su estado de salud o su posible regreso a la vida pública.