El conflicto en Ucrania ha impulsado a familias rusas a buscar nuevas vías de migración, optando por tener hijos en el extranjero para obtener una segunda ciudadanía. Argentina, antes el destino preferido desde 2022, endureció sus regulaciones, lo que llevó a un creciente interés hacia Brasil. El nacimiento de un niño en Brasil facilita la obtención de la ciudadanía brasileña, abriendo así una puerta para la emigración de toda la familia. Esta estrategia se basa en la posibilidad de que el pasaporte del niño sirva como vía para que los padres también puedan residir en el país. Brasil se ha convertido en una alternativa atractiva debido a sus leyes de nacionalidad más flexibles en comparación con otros países. El aumento de nacimientos de ciudadanos rusos en Brasil refleja un cambio en las tendencias migratorias provocadas por la inestabilidad geopolítica. Este fenómeno plantea interrogantes sobre las políticas migratorias y el impacto en las comunidades locales.