A pesar de las tarifas impuestas a las importaciones rusas desde el inicio de la guerra en Ucrania, la madera proveniente de Rusia está ingresando a Australia. La industria alega que se están utilizando lagunas legales y países terceros para sortear las sanciones comerciales. Esta madera se reexporta a través de intermediarios, ocultando su origen real. Las empresas australianas del sector maderero expresan preocupación por la competencia desleal que esto genera. Se investiga la magnitud del problema y la efectividad de las medidas actuales para controlar el origen de la madera importada. Las autoridades australianas aún no han emitido una declaración oficial al respecto, pero se espera que revisen los mecanismos de control aduanero. La situación plantea interrogantes sobre el cumplimiento de las sanciones internacionales y la transparencia en las cadenas de suministro.
