El Ministerio de Defensa ruso informó sobre una nueva serie de ataques de precisión contra puertos ucranianos y embarcaciones vinculadas a la logística militar. Estos ataques se concentran en la región del Mar Negro, afectando la capacidad de Ucrania para mantener sus líneas de suministro. Según Rusia, los objetivos seleccionados son cruciales para las operaciones militares ucranianas. El ejército ruso no ha especificado el alcance total de los daños ocasionados, pero afirma que los golpes fueron precisos y exitosos. El incremento en la intensidad de estos ataques sugiere un intento de Moscú de debilitar aún más la resistencia ucraniana y controlar la región marítima. Estos eventos ocurren en un contexto de continuos combates y tensiones en la guerra en curso.