Fuerzas rusas atacaron con precisión tres locomotoras de la compañía estatal de ferrocarriles Ukrzaliznytsia en las regiones de Zaporizhzhia y Sumy el 25 de junio. El ataque resultó en la muerte de un ayudante de maquinista. Los bombardeos interrumpieron el tráfico ferroviario en las áreas afectadas, complicando la logística y el transporte de suministros. Ukrzaliznytsia ha confirmado los hechos y está trabajando para restablecer las operaciones lo antes posible. Las autoridades ucranianas condenaron el ataque, calificándolo de acto deliberado contra infraestructura civil crítica. Este incidente se suma a una serie de ataques recientes contra la infraestructura ferroviaria ucraniana, con el objetivo de obstaculizar el apoyo logístico al ejército y a la población civil. Se investigan las circunstancias exactas del ataque y el alcance total de los daños.